Magdalenas por el Cauca en su nombre evoca los dos ríos más importantes de Colombia, ambos han recibido en sus aguas la historia adyacente de los lugares que recorren, como un eco el Río Magdalena nos ha susurrado a través de su aliado el río Cauca,   juntos y con las voces de los rivereños nos hemos dejado llevar por su cauce, lo hemos oído en su lamento, hemos sido testigos de las quebradas que se extinguieron, de los peces muertos, de los cuerpos solitarios que se acunaron en su fondo, de los cuerpos que salieron a flote para no ocultar la vergüenza de una muerte violenta. No se trata de “poner a hablar un río” se trata de que humanamente lo aprendamos a escuchar.

La foto pertenece al 2 de noviembre de 2008, eran aproximadamente las 8 y 30 de la mañana, el puente de fondo es el antiguo puente Anacaro que comunicaba a las ciudades de Cartago y Ansermanuevo en el Valle del Cauca colombiano.

El periódico el Tiempo publicó al siguiente día un texto periodístico tanto en web como en físico firmado por Ivan Noguera:

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-4638929

REFERENTES:

Novela “Risaralda” del escritor caldense Bernanrdo Arias Trujillo donde conocí el municipio La Virginia a orillas del río Cauca cuando se llamaba Sopinga y era habitada por comunidad negra esclava de los grandes territorios vallecaucanos.
Película “El río de las Tumbas” de 1964, director ulio Luzardo.
Obra pictórica del maestro Alejando Obregón titulada ” La Violencia”, 1962
Obra “Río Cauca” (2002) del maestro Fernando Botero.
Aguirre, la ira de Dios, 1972, escrita y dirigida por Werner Herzog 

La balsas se realizaron en comunidad y la primera Magdalena fue la señora Maria Isabel Espinosa habitante en ese entonces de la vereda Cauca en Cartago (Valle)

En la vereda Cauca en cartago los residentes cortaron y trajeron la guadua por el río.
Las balsas terminadas. (8 metros por 4 metros)

En el año 2009 el realizador de cine Nicolás Rincón Gille invitó a Magdalenas por el Cauca a participar en el documental “Los Abrazos del río”: https://youtu.be/vcM63RQJs7s?t=1088

… desde entonces el río ha sido nuestro guía, nuestra más bella esperanza, es por ello que duele cuando se desconoce la voz que tiene, más cuando ya se entiende uno como hijo de sus aguas. Desconocer que los ríos hablan es de oídos sordos invalidados por el odio, es negar su cauce fúnebre, es negar las voces de las familias que siguen buscando a sus desaparecidos, es negar el relato que tiene aún para contarnos justo ahora que hemos sido río de gente entre las calles.

Magdalenas por el Cauca 2008
Magdalenas por el Cauca 2008
Titular de prensa del periódico la tarde con la foto de la Magdalena con la cruz goda entre sus manos, fondo rojo violencia y una luz de esperanza.

Magdalenas por el Cauca nació en la mente de Gabriel Posada hace más de cincuenta años a orillas del río Cauca de la mano de su padre, hipnotizado con el negro aletear de gallinazos en desfile, reflejando un narciso cadavérico sin voz y sin llanto, sacrificado al olvido.

 La obra lleva implícito el nombre de María Magdalena configurando la piel y el grito de nuestras mujeres en un acto mediado inicialmente por mis recuerdos y creado a través de los recorridos, Entre agosto y octubre de 2008, caminando aproximadamente 70 kilómetros desde la vereda Beltrán, en el municipio de Marsella (Risaralda) hasta la vereda Cauca, en la ciudad de Cartago (Valle), escuchando y rayando una cartografía constante de hallazgos simbólicos, relatos míticos y fantasmales franqueados humildemente por sus habitantes en medio de meandros, olvidos y naufragios conspirados por la crueldad del hombre. Estos diálogos fueron el detonante para encontrar la textura, los soportes y el imaginario que se imprimió en la obra, exorcizando el llanto, dignificando la vida…

Este dolor de nuestra república simbolizada en la angustia ritual de María Magdalena, que llora sobre las aguas del río Cauca, lo llevamos a su punto más conmovedor   cuando la Asociación de Familiares de Víctimas de Trujillo (AFAVIT) nos invitó a mostrarles nuestro trabajo y juntos realizamos y acompañamos su X Peregrinación, en abril del 2010, a veinte años de la curva más violenta de la masacre, donde por primera vez su peregrinación llegaba al río Cauca en busca de sus desaparecidos. Realizamos 7 obras y conocimos las verdaderas Magdalenas por el Cauca:

Rosalba Lozano tipifica uno de los mayores dolores de la desaparición forzada:  Su hermano Agustín, ebanista, fue asesinado en 1990 y desaparecido en las aguas del Cauca. Su otro hermano, Antonio, junto a su padre, lo buscó por toda la cuenca del río, llegando hasta Beltrán y no lo encontraron. La madre, María Calderón, murió de pena moral, tres meses después, tiempo en el cual no dejó de servirle a Agustín su desayuno, su almuerzo y su comida, esperándolo…
Doña Rosalba Lozano, abril de 2010
Consuelo Valencia, perdió dos de sus hijos, ambos menores de edad, asesinados en 1990. También fueron arrojados al Cauca. Su esposo, después de ser torturado en el batallón Palacé de Buga, murió por las secuelas de la tortura.
Realizamos el rostro escultórico de una magdalena insinuando la pintura pre-rafaelista “la Ophelia muerta” de John Everett Millais, sobre una balsa en guadua de 12 x 8 metros. La pieza escultórica la esculpió el artista Juan Salazar Sierr, dedicada a Alba Isabel Giraldo, sobrina del padre Tiberio Fernández Mafla, asesinados ambos en abril de 1990. En el pecho de la figura de la mujer pusimos la pintura del sacerdote y en el vestido blanco los retratos de 25 trujillenses desaparecidos en 1990 en las aguas del Cauca.
Junto a la escultura en icopor realizada por Juan Salazar Sierra (segundo en la fotografía en compañía de Gabriel Posada y las matriarcas de Trujillo Ludivia Vanegas y Consuelo Valencia). Pereira 2010.
Rosa Elena Montoya Grajales murió en el año 2011, hacía sólo tres meses le habían entregado una casa después de 21 años esperando alguna indemnización del Estado por la muerte de su hijo.
Obra realizada por Orlando Naranjo, familiar de víctima
Carmen Londoño
Evangelina López y el afiche promocional de la X Peregrinación de Trujillo.
Ludivia Vanegas, matriarca de Trujillo junto a Gabriel Posada durante los talleres previos a la X Peregrinación de AFAVIT en 2010

En el año 2012 Señal Colombia se interesó en nuestra obra y filmó el documental “Rastro Púrpura” bajo la dirección de Wilmer Soto, en el siguiente enlace se puede apreciar: